Actividad portuaria
      Muros alcanzó su apogeo a mediados del siglo XVI, aunque ya era conocida su importancia desde mucho antes. Ya en el año 1452 Juan II hacía referencia a Muros como uno de los puertos más activos en la importación y exportación de Galicia. A finales del siglo XVIII, el fraile Jacobo de Castro escribió: «No Hay duda de que Muros fue uno de los puertos mejores y más ricos de Galicia». Según el cardenal Hoyo, o tal como consta en los manuscritos del fraile Sarmiento, en el año 1488 ya contaba la Villa con más de mil vecinos y más de 5.000 habitantes; llegando a ser la primera villa del Reino en la pesca de la sardina y el segundo puerto de mercancías en el Reino de Galicia. Vigo, Villagarcía, Ribeira, Ferrol y otras muchas poblaciones costeras que hoy son mucho más grandes y con una actividad pesquera y comercial mucho mayor, eran en aquel entonces tan solo pequeñas aldeas con escasa importancia económica y con un peso demográfico Inferior.
      En 1584, había fondeados en nuestra bahía más de 48 navíos, además de varios cientos de pequeñas embarcaciones de pesca. Para hacernos una idea de la importancia que nuestra Villa tenía en la edad media haremos una comparación sobre el censo de las principales ciudades gallegas de la época, donde podremos apreciar el peso social y mercantil que caracterizaba a Muros en aquellos tiempos. Los siguientes datos están tomados del censo de 1530, pero, puesto que no disponemos de cifras sobre el censo muradano en ese año concreto, pondremos a modo de ejemplo los habitantes documentados en varios años, desde 1557 hasta 1594. Los datos aparecidos sobre el censo en esas fechas se referían a la cantidad de vecinos y no a los habitantes. Es decir, que están reflejadas las viviendas habitadas con independencia del número de personas que hubiese viviendo en ellas. Debemos tener en cuenta que las familias tendían a ser bastante numerosas en aquellos tiempos, razón por la cual, a falta de cantidades exactas de los habitantes, he sacado un promedio de 4.5 personas por vecino. Este ha sido el resultado del cálculo obtenida sobre los los datos reales en más de 40 poblaciones distintas en fechas similares.
      El número de habitantes no se puede tomar cómo exacto, sí bien es muy aproximado. Pero el de vecinos se ha obtenido de los documentos oficiales del censo de los años que aquí figuran. Los datos que aparecen a continuación están reflejados en el Diccionario Geográfico estadístico de España y Portugal.
Como se puede apreciar en la tabla, al inicio del siglo XVI, Muros era, probablemente, el segundo o tercer puerto más importante de Galicia, aunque entre los años 1557 y el 1594, su población fluctuó a más o a menos en los censos intermedios. Estos datos vienen a demostrar el enorme interés que para el Reino suponía el puerto muradano.
      De ahí los privilegios que tanto los reyes como los obispos de Compostela otorgaban con frecuencia nuestra Villa, a la cual consideraban el principal punto de entrada de mercancías hacia la ciudad del Apóstol; así como uno de los principales abastecedores de pescado, especialmente sardina, para los territorios de la Corona. Aún en el año 1827, según los datos del Diccionario Geográfico Estadístico de España y Portugal, aparece Muros con casi 2.000 habitantes más que Vilagarcía, que incluía en el censo a dos de sus principales parroquias y también a Barrantes, parroquia perteneciente actualmente al ayuntamiento de Ribadumia. Muros se encontraba además bastante por encima de otras grandes villas como Noia o Ribeira, e incluso de ciudades capitales de provincia como Lugo. Ferrol, a pesar de tener ya guarnición de la marina y escuela militar, tan solo triplicaba el censo muradano, y toda la jurisdicción de Vigo superaba a nuestra Villa en tan solo 1.500 habitantes; no llegando, la que es hoy la primera ciudad de Galicia, a superar los 1.000 habitantes en su villa capital.
      No es una cuestión menor que el principal puerto pesquero y comercial de Galicia en la actualidad Solamente tuviese una pequeña rambla como infraestructura portuaria en el año 1850, siendo ya nuestra villa puerto de referencia, y un importante centro de comercio marítimo, con intercambio periódico de mercancías con ciudades como Bilbao o San Sebastián; además de tener un considerable tráfico con el resto de España y Europa. Ya en el año 1800, según consta en la obra del enciclopedista y lexicólogo francés, Pierre Larousee (El gran diccionario universal del siglo XIX), Muros era uno de los más relevantes puertos de Galicia. Este escritor y editor atribuye a esta villa una población de 8.200 habitantes, y una muy importante flota de cabotaje. Esto nos dan una idea clara de la importancia que nuestra villa tuvo hasta no hace mucho tiempo.
      La ría de Muros tenía fama de disponer de abundante y rica pesca. Sus saladeros tenían una enorme importancia; llegando a exportar millones de toneladas de sardina, tanto hacia el resto de España como al extranjero, preferentemente con destino a Francia e Italia. Esta sonada supremacía de nuestro puerto en la pesca de la sardina fue lo que, ya en época mucho más moderna, llevó a inversores catalanes a construir en la comarca infinidad de fábricas de conserva.
      Fue a partir de finales del siglo XIX, con la llegada de estos conserveros, cuando comenzó nuestra decadencia como puerto comercial, pasando a depender principalmente de la pesca para abastecer a las más de 30 fábricas y saladeros que llegaron a existir en el Ayuntamiento en la primera mitad del siglo
XX. Aún por esa época existían en Muros astilleros dedicados a la construcción de barcos de considerable tamaño. Esta industria estaba repartida por todo el Ayuntamiento, teniendo Esteiro y Tal, además de la Villa, buenas e importantes instalaciones.
Dicha actividad, al igual que muchas otras existentes a principios del siglo XX, fue desapareciendo al convertirse en inviable cuando los catalanes comenzaron a comprar afuera embarcaciones más grandes y preparadas a precios mucho más competitivos; ya que procedían del descarte de otras flotas pesqueras, vasca y catalana principalmente. Tan solo persistieron durante algunos años, concentradas en las parroquias de Tal y Esteiro mayoritariamente, unas cuantas carpinterías de ribera dedicadas a hacer pequeñas embarcaciones. Pero, incluso estas, fueron desapareciendo al comenzar a construirse las lanchas y pequeños botes con nuevos materiales, como la fibra de vidrio.
Esto supuso el cierre definitivo de una industria que en el siglo XIX tenía un peso muy considerable en la economía del Ayuntamiento. Con el tiempo, también la industria conservera entró en decadencia, sin que Muros consiguiese recuperar nuevamente su privilegiada posición como puerto comercial, y perdiendo una gran parte de su peso en Galicia como puerto pesquero, al verse superado en crecimiento por villas emergentes que consiguieron, a partir de la segunda mitad del siglo XX, una notable importancia en la industria de la pesca, e incluso como puertos de mercancías, tal es el caso de Vilagarcía o Ribeira.
En la actualidad, si bien el puerto perdió mucha importancia en el ámbito pesquero y ya no funciona como puerto de comercial, sus instalaciones son de las mejores de España para una villa con la población de Muros. En los últimos 30 años se hicieron una gran cantidad de reformas y ampliaciones en el mismo que le otorgan unas capacidades de las que pocos puertos de Galicia, incluídos ayuntamientos mucho más grandes, disponen. Pero, sus posibilidades no han sido bien aprovechadas, limitando su potencial a la simple arribada de pequeños barcos de pesca y, cada vez menos, embarcaciones dedicadas al arrastre.
DCIM\100MEDIA\DJI_0158.JPG
JMBLibros - Muros
© Todos los derechos reservados
Email: JMBLibros@villademuros.com
mardehistoria@villademuros.com
REDES SOCIALES